sábado, 26 de septiembre de 2015

clase general para Unidad 3

Metodología de la Investigación.                                                                                          Modulo 3

5.1 El conocimiento científico y la trasformación de la realidad
Existe un paralelo entre el desarrollo científico y tecnológico  con la historia y la política de un país. Se plantean 3 aspectos importantes que muestran esta relación
a)      la ciencia puede tener un método propio, pero no puede ser independiente de los intereses de la sociedad en donde se produce esa ciencia
b)      también es necesario un alto grado de objetividad de la ciencia, para todas por igual, aunque es importante identificar distintas corrientes epistemológicas dentro de las ciencias sociales, que van a diferir en enfoques y formas de practica científica (por ej. Las metodologías cuali y cuanti)
c)      
la ciencia y la tecnología son partes de 1 solo y mismo fenómeno. La ciencia plantea la Teoría y la Tecnología plantea la Práctica. Aunque la ética y la política estarán presentes en ambos planos, con un mayor énfasis en la Tecnología (donde se ubica la práctica)   

 






Históricamente existe una postura que adhiere a la existencia de diferentes enfoques y paradigmas científicos que a su vez serán interpretados y recortados por cada comunidad científica  para hacer ciencia. A pesar de las discrepancias que pueda haber entre cada uno, no quita que puedan haber diversos descubrimientos que sirvan de impulso a nuevos planteos científicos que se orientaran a nuevas búsquedas. Todo esto estará travesado por aspectos políticos, históricos, económicos, sociales, etc. Que moldearan las formas concretas de practicar ciencia en una sociedad. La tecnología siempre se subordina a la ciencia, pero no hay que disolver esta unidad.

5.2 Políticas Científicas
La Revolución Industrial (1750) es el periodo que marca el nacimiento de la ciencia y la tecnología como dos partes de un mismo fenómeno. Si bien se puede hablar de una evolución histórica de esta unidad, no todos los países tienen las mismas oportunidades y participación en el desarrollo de este proceso.
Los PAISES CENTRALES por poseer mayores recursos (humanos, políticos y materiales) podrán asumir un rol activo en la aplicación de políticas científicas, y también serán positivamente significativos y fuertes en sus resultados y beneficios en materia científica y tecnológica. Su lugar “dominante” en el área, les permitirá subordinar a otros países que no tendrán las mismas oportunidades que ellos. Esto nos remite a nombrar a los PAISES EN DESARROLLO, los cuales históricamente fueron sometidos por las naciones fuertes en materia política, económica y científica. Sus políticas científicas carecen de autonomía, ya que el no poseer recursos ni criterios propios, deberán adaptarse a lo que sea enviado desde los países centrales. Esto plantea un dilema eterno que refiere a la reales necesidades de los países en desarrollo en materia científica y tecnológica y las necesidades de los países centrales. Nunca pueden coincidir por un tema de desigualdad entre unos y otros. Por lo tanto la tecnología y la ciencia que se aplica en los países en desarrollo siempre planteara un desfasaje que no contemplara las necesidades de los países en desarrollo. Algunos científicos creen que es posible lograr una adaptación de estas tecnologías para los países en desarrollo… pero hay muchas posiciones encontradas que están teñidas de una mirada política. Esto es lo que se conoce como “transferencia tecnológica”, no siempre tiene que tener este costado negativo, también puede lograr resultados positivos atendiendo a esto último.
América Latina se caracterizo a inicios del siglo XX con la producción de materias primas, con los efectos de la 2da guerra mundial, incursiono tras la inversión extranjera en la región, en la industria pesada, con una carga tecnológica importante. Pero el Estado no tuvo en esta etapa un acompañamiento acorde a las circunstancias…
Hay mas conceptos que pueden asociarse a esto, para ello ir a las páginas 30 a 39 del punto 5.2.       

5.3 Ciencia, política y tecnología en Argentina
Durante la primera presidencia de Yrigoyen (1916), la investigación científica ya se desarrollaba en varias universidades, pero con un corte cientificista (es decir, hacer ciencia solo porque si). La reforma universitaria de 1917 reclamaba la participación estudiantil en el gobierno universitario… esto hizo , entre otras cosas, que se replantearan formas de hacer ciencia y la forma de enseñarla…
Bernardo Houssay (premio Nobel de fisiología 1947) creó la Asociación para el progreso de las ciencias en 1934, dando con este organismo, la oportunidad a muchos jóvenes que demostraran capacidad para la investigación científica, en poder participar en ella a través de la entrega de subsidios y becas.
El proyecto tecnológico se consolida a partir de la década del 40. Durante el dominio peronista, en 1943 se crea la IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) con esto Perón busca monopolizar la oferta exportadora del agro. En 1946 se crea la UTN (universidad tecnológica nacional) En 1947 se crea SOMISA (sociedad mixta siderúrgica argentina) para fabricar caucho en nuestro país. Y también se crea IAME (industrias aeronáuticas y mecánicas del estado) para fabricar aviones monomotor.
En 1950 se crea CNEA (comisión nacional de energía atómica) y se ensaya sobre la producción de energía nuclear. En 1951 se prioriza la construcción de automóviles y maquinaria agrícola.  
Aun con todo esto, hubo una ruptura importante entre la actividad científica y tecnológica. Hubo poca concordancia entre lo que se desarrollaba y se aplicaba.
Entre 1955 y 1966 las políticas científicas fueron referenciadas a los modelos de los países centrales, con especial énfasis en cs. Naturales y matemáticas.  La Universidad se transformo en autónoma del Estado.
En 1958 se crea el CONICET (Centro Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas), será el organismo oficial del desarrollo de proyectos científicos y tecnológicos para nuestro país. Houssay será su director desde su creación hasta 1971, año en que muere. Su labor a través del CONICET permitió en gran manera, una democratización de la actividad científica nunca antes lograda.
También en este periodo se crean el INTA (instituto nacional de tecnología agraria) y el INTI (instituto nacional de tecnología industrial)
Los gobiernos militares de facto de 1966 y 1976 intervinieron y perjudicaron profundamente la práctica científica y académica en universidades y el CONICET mismo, los presupuestos para educación y desarrollo científico-tecnológico fueron deplorables.  

El regreso de la democracia en 1983 inicia un periodo de apertura y reconstrucción de las universidades públicas y el desarrollo científico argentinos. Esto permitió que la labor científica se transformara en una profesión que respondería a una planificación racional de la actividad científica acorde a las necesidades de la sociedad y su población. 

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